Existen
muy serias interrogantes que atañen a los misterios evolutivos en relación con
las aves y que involucran a sus antecesores los dinosaurios. Preguntas tales
como, ¿quién fue primero, el huevo o la gallina? ¿qué fue primero, el vuelo o
la endotermia?, han suscitado fecundas discusiones entre los científicos. Sin
embargo, tales preguntas no dan luces de la importancia evolutiva de las aves y
de cómo estos vertebrados emplumados adquirieron la capacidad para regular su
temperatura (termorregulación), razón por la cual lograron dominar los
ambientes hostiles de la Tierra.
Resultaría
arbitrario hablar de la endotermia en las aves sin antes definir de qué se
trata. En general, se suele hablar de ectotermia y endotermia para referirnos a
las distintas formas como los animales obtienen calor. En los ectotermos, la
temperatura de su cuerpo está determinada solamente por su entorno. En cambio,
la fuente de calor de los endotermos es interna y se genera gracias a los
alimentos que estos consumen. La implicancia de la evolución de la endotermia
en las aves encuentra su fundamento en la segunda ley de la termodinámica, la
cual afirma que todos los organismos deben recibir un aporte de energía
constante para poder sobrevivir. La temperatura indica la cantidad de energía
térmica en un sistema, y es un factor importante que determina la tasa de
reacciones químicas. Las reacciones más importantes que son inhibidas por la
temperatura inadecuada están catalizadas por enzimas. Si las células alcanzan el
punto por debajo de 0° C se congelan y mueren, si alcanzan el punto por encima
de 45° C las enzimas de su interior se desnaturalizan. De ahí que sea
imprescindible la termorregulación corporal interna.
La
capacidad de las aves para regular su temperatura internamente simbolizó un
evento trascendental. Con la evolución de la endotermia, estos vertebrados
pudieron colonizar, hace millones de años atrás, hábitats más fríos que eran
inaccesibles para los ectotermos, tales como las regiones polares y los desiertos
calurosos, donde la temperatura del aire varía desde -40° C a 50° C,
respectivamente. Estas ventajas tendrían, desde luego, un alto costo; los
animales endotérmicos requieren muchos más alimentos que sus contrapartes
ectotérmicos puesto que su metabolismo decae fatalmente si ellos se enfrían
demasiado, por lo que un suministro constante de "combustible",
traducido en alimento, es obligatorio. De lo último, nacen las teorías de la
evolución de la endotermia. Muchos científicos dirían que la endotermia evolucionó
primero en los dinosaurios puesto que estos colosales reptiles habrían
necesitado mucho “combustible”, es decir presas, para mantener su tasa
metabólica activa. Otros tratarían de convencernos de que la endotermia no
evolucionó sino hasta la aparición de las aves. Habiendo examinado la
literatura más reciente, ha quedado claro que el pensamiento actual sugiere que
los dinosaurios son una forma intermedia entre ectotermos y endotermos. De
hecho, su tasa metabólica era mayor que la de los ectotermos, pero no era tan
alta como la de las aves modernas.
Las aves conforman, sin lugar a dudas, el grupo de vertebrados que han
revolucionado los conceptos físicos tal y como los conocemos. La presencia de
plumas en su cuerpo y su destreza para volar desafiando la gravedad los
posicionó como clase dentro del reino Animal, pero su habilidad para regular su
temperatura los posicionó como seres capaces de dominar los hábitats de
temperaturas extremas desde el paisaje Mesozoico hasta la actualidad.
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